#RetornandoSucesos

13 de diciembre de 1976

La Masacre de Margarita Belén

Por María Cecilia Demartín

ma.ceciliademartin@gmail.com

El 13 de diciembre de 1976, en proximidades de la Localidad de Margarita Belén, a 25 km de Resistencia, capital de la provincia de Chaco, fueron asesinados veintidós presos políticos por los personeros de la Dictadura cívico-militar. Antes de ser fusilados fueron torturados brutalmente. Diecisiete de ellos están plenamente identificados y de los otros cinco se desconoce su identidad. Los medios afines a la Dictadura informaron que se trató de un ataque subversivo durante el traslado de los detenidos. Sus cadáveres nunca fueron entregados a sus familiares, sus familiares siguen buscando sus restos y pidiendo justicia.

Con el operativo “encubrimiento Rojo” se planificó el traslado de un grupo de presos políticos que estaban encarcelados en la Alcaldía Policial y en la Unidad Carcelaria N.º 7 de Resistencia. El operativo consistía en que los presos serían trasladados a un penal de máxima seguridad en la Provincia de Formosa.

El 12 de diciembre los presos fueron sometidos a crueles torturas en la Alcaldía Provincial. Las mujeres fueron violadas, tres de los presos varones fueron castrados, y todos ellos torturados en el camino. Al llegar a Margarita Belén, fueron colocados en varios vehículos y fusilados. Los cadáveres de diez de los muertos fueron llevados al cementerio de Resistencia, y allí enterrados en tumbas cuya apertura había realizado una cuadrilla de soldados el día anterior. El operativo incluía fraguar un intento de fuga. La versión militar de los hechos indicó que la columna que trasladaba a los detenidos en la Ruta Nacional 11, había sido emboscada.

Planificada por el Ministerio del Interior a cargo de Jorge Larrateguy, la masacre fue un operativo conjunto entre el Ejército Argentino y la Policía del Chaco. Dentro del mapa nacional, la provincia del Chaco integraba el área militar 232 a cargo del II Cuerpo del Ejército que se extendía por las provincias del Noreste. La brigada de investigaciones de Resistencia fue el centro clandestino más importante del noreste, a media cuadra de la Casa de Gobierno

La verdad detrás del “encubrimiento rojo” fue conocida a raíz de la investigación llevada a cabo por la CONADEP, entre los informes del caso, cabe destacar la confesión, en su lecho de muerte, de un parapolicial «arrepentido», Eduardo Pío Ruiz Villasuso. El testimonio de Ruiz Villasuso fue grabado a mediados de los años ochenta en la sala de terapia intensiva, ante un médico y un escribano que certificaron su lucidez, y allí falleció (había sido apuñalado por un oficial de policía de Chaco, a quien se le había encargado darle muerte).

En 1985 los sucesos de Margarita Belén se incluyeron como caso N.º. 678 en la causa 13 abierta contra la junta militar. Se halló responsable de homicidio agravado por alevosía a Jorge Rafael Videla, y se sentenció que la versión oficial carecía de verosimilitud. En 1990, los responsables son indultados por el entonces presidente Carlos Saúl Menem. Y en 2007, una corte federal revocó los indultos permitiendo el reinicio de los juicios.

De los 9 acusados, 8 fueron condenados a cadena perpetua, todos militares, y el único policía acusado fue absuelto. Años después fue condenado el Juez Federal que avaló el discurso oficial de los hechos y se negó a intervenir para ayudar a los familiares, Luis Ángel Córdoba (quien actualmente es beneficiado con prisión domiciliaria).

La masacre de Margarita Belén es una causa emblemática, uno de los crímenes colectivos más horrendos, por su carácter planificado y decidido en los más altos niveles de los dictadores militares.

Para ampliar información:

– GILES, J. Allí va la vida: la masacre de Margarita Belén. Buenos Aires, Colihue, 2003.

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